¿Qué pasaría si te dijera que la búsqueda de la felicidad es, en sí misma, la causa de tu sufrimiento? Suena paradójico, ¿verdad? Esta es la premisa central del psicólogo Russ Harris en su libro La trampa de la felicidad. A través de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), Harris nos invita a desarmar la idea de que para ser felices, debemos eliminar todo malestar.

Vivimos en una cultura que nos vende la idea de que la felicidad es un estado de ánimo constante, libre de dolor, tristeza o ansiedad. Esta narrativa está construida sobre cuatro mitos que, según Harris, nos empujan directamente a caer en lo que él llama "la (gran) trampa de la felicidad".

Las intrusiones son pensamientos o imágenes que invaden nuestra mente de forma repentina, causando malestar por su contenido o por las emociones que despiertan. Es importante entender que todos tenemos pensamientos intrusivos. Son una parte normal del funcionamiento de la mente humana y el hecho de tenerlos no nos define como malas personas.