
El duelo por la pérdida de nuestro animal de compañía, duele mucho y suele ser un proceso poco entendido por el entorno, especialmente cuando hablamos de personas adultas. Por este motivo, los psicólogos solemos encuadrarlo en lo que llamamos duelos des-autorizados.
Creo que en nuestra sociedad, donde muchos consideramos a nuestros animales de compañía o mascotas parte de nuestra familia (y en ocasiones, toda nuestra familia) es necesario un acompañamiento psicológico enfocado en la pérdida de nuestros animales, estos seres que tanto amor y alegría han traído a nuestras vidas. Hace falta que llorar la pérdida de nuestros compañeros, deje de ser un duelo de segunda, algo a lo que deberíamos sobreponernos en unas semanas o meses.
Porque el duelo animal duele. Duele muchísimo. Duele como perder a cualquier ser querido (humano o animal), porque en definitiva, lo que perdemos, es el vínculo. Y los vínculos, así como el amor, no entienden de especies.
Quizá habrás reparado en que hago hincapié en el «tu«, y es porque no se trata de hacer el duelo por la pérdida de cualquier animal, sino el tuyo, de vuestro vínculo. Se tratará de vuestra historia, de lo que habéis vivido, de lo que echas de menos y que te faltará toda la vida.
Integrar esta pérdida será complejo, no voy a mentirte; pero poco a poco comenzarás a sentir que el dolor se transforma y que aunque siempre lo lleves contigo, ese dolor y el amor que tú y tu animal, habéis compartido, son uno.
Que en parte, el dolor es el reflejo del amor que habéis compartido. Porque el duelo duele, sí. Pero duele tanto, porque hemos amado… mucho.
Por último, decir que como verás, gran parte de mi enfoque está centrado en gatos y duelo felino, lo cual no quiere decir que no pueda acompañarte si se trata de otro animal, pero entenderé perfectamente que puedo no ser lo que estás buscando.