Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

Trastorno obsesivo compulsivo

Vivir con TOC: más allá del miedo y la incertidumbre

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como uno de los problemas más incapacitantes en salud mental. Se estima que 1 de cada 40 personas padece de TOC, aunque no esté diagnosticado.

La mayoría tarda más de una década en buscar ayuda, en parte por cómo se ha visto tradicionalmente el TOC. Por eso, cambiar la perspectiva (y la mirada) puede marcar la diferencia en la calidad de vida de las personas que lo padecen.

La historia de Laura y el corazón del TOC

En su libro Freedom from obsessive-compulsive disorder: A personalized recovery program for living with uncertainty, Jonathan Grayson nos relata la historia de cientos de personas que sufren día a día a causa del TOC y de esta dificultad de vivir en un mundo incierto. Con su permiso, te cuento una de estas historias:

Hace unos años, J.G. estaba en una cafetería y escuchó la conversación que una mujer muy elegante, a la que llamaremos Laura, mantenía con uno de los jóvenes camareros. Cuando él le iba a servir su bollo, ella preguntó:

¿Podría pagarlo después de comer? No voy a huir, es solo que ya me he lavado las manos y si tengo que meterlas en mi bolso y tocar dinero, que está tan sucio, tendría que lavármelas otra vez. Y se me enfriaría el café.

Ante el silencio del camarero, ella continuó:

¿Se da usted cuenta de lo sucio que está el dinero? ¡Lo toca tanta gente! Y la gente no se lava las manos

La expresión del camarero era un poema, atónito. Su incredulidad indicaba: «¿Pero qué le pasa a esta mujer?«.

La respuesta a la pregunta del joven es trastorno obsesivo-compulsivo. Su historia nos muestra que el problema no es el pensamiento obsesivo, sino la reacción a él. El problema no es el miedo a la suciedad, sino el ritual que, al aliviar el miedo temporalmente, lo refuerza.

El TOC en la vida cotidiana: La paradoja del control

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un problema psicológico caracterizado por la presencia de obsesiones y/o rituales compulsivos que pueden llegar a consumir gran parte del día o generar un malestar significativo.

Esta es la definición del DSM-5, que, como puedes ver, nos aporta escasa o nula información acerca de lo realmente importante: el sufrimiento de la persona que lo padece. Porque esta definición tan fría y acartonada no nos cuenta cómo Laura ha llegado hasta aquí, de qué le ha pasado… de cómo es vivir con esa sensación de miedo e incertidumbre constante.

Además, ¿cómo podemos medir si los rituales son lo suficientemente severos? Muchos rituales no se ven. Rumiar, contar, rezar, repetir palabras mentalmente, ese “darle vueltas a todo” o incluso intentar “pensar en positivo” para neutralizar un pensamiento… todo esto consume tiempo, energía y, sobre todo, paz mental. Y a eso se suman el miedo, la inquietud, la soledad o la tristeza que quedan detrás. Entonces, la verdadera pregunta es: ¿cómo medimos todo esto?

El verdadero desafío del TOC no es el pensamiento obsesivo, sino la necesidad de certeza que lo alimenta. Como bien señala Jonathan Grayson, las compulsiones no buscan resolver la obsesión, sino reducir esa pequeña dosis de duda que nos atormenta. El camino de la sanación implica, por lo tanto, aprender a tolerar la incertidumbre y a convivir con la posibilidad de que el pensamiento que más tememos sea real. Al hacerlo, le quitamos su poder.

Aquí es donde la compasión se vuelve esencial, como nos enseña Kimberley Quinlan. La compasión hacia uno mismo no es debilidad; es la fuerza para aceptar que un pensamiento intrusivo ha llegado sin culparnos por ello. Tratar a nuestras obsesiones con amabilidad, en lugar de con miedo, crea el espacio necesario para no engancharnos en ellas y romper el ciclo.

Tipos de TOC: Comprender para no sentirnos solos

Cada persona con TOC lo vive de manera particular: pensamientos, imágenes, sensaciones, emociones o impulsos intrusivos pueden variar mucho. Por eso, para poder entendernos entre profesionales y con nuestros pacientes, solemos hablar de diferentes tipos de TOC, que ponen el foco en distintas áreas de la vida o temáticas.

Muchas personas nos cuentan que poder identificar qué tipo de TOC tienen les ha ayudado a no sentirse tan solos y a entender lo que les ocurre, solo por el simple hecho de ponerle un nombre. Ahora que saben cómo se llama lo que les pasa, ya no están «locos».

A continuación, te presento los tipos o subtipos de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) más comunes. Sin embargo, no es raro que una persona pueda identificarse con varios tipos o que ninguno encaje a la perfección, porque no hay un TOC igual a otro, así como no hay dos personas iguales. Además, es importante destacar que el foco del TOC puede cambiar a lo largo de la vida o en diferentes momentos vitales.

Tu TOC será aquel que mejor refleje tu experiencia, y eso tiene mucho que ver con tu historia personal. Por eso, verás que desde la primera consulta, suelo preguntar “¿qué te ha pasado?” en lugar de “¿qué te pasa?”, para poder ir más allá del síntoma y comprender la raíz de lo que estás viviendo.

Contaminación

El miedo o la incertidumbre de que gérmenes, bacterias o contaminantes causen enfermedades graves, en uno mismo o en otros.

Contaminación emocional

El miedo a que ciertas personas o lugares puedan “contaminar” con emociones o energías negativas.

Daño (Harm OCD)

El miedo de herir o provocar daño, de forma accidental o intencional, a otros o a uno mismo. Aquí se incluye la llamada fobia de impulsión.

Perinatal

El miedo a dañar al bebé durante el embarazo o el posparto, ya sea de forma física, emocional o sexual.

Animal

El miedo a que algo malo le ocurra al animal por descuido o negligencia. Es especialmente frecuente en personas con gatos.

TOC Puro (Pure-O)

Las compulsiones son internas y no se observan desde fuera, como rumiar o repetir palabras mentalmente.

Orientación sexual

La obsesión que genera miedo o incertidumbre gira en torno a la propia orientación sexual.

Pedofilia

El miedo a ser, o llegar a convertirse en, pedófilo/a o sentir atracción sexual por niños.

Relacional

La persona siente incertidumbre sobre si su pareja es “la correcta” o si el amor que siente es el adecuado.

Obsesionarse con las obsesiones

La persona siente incertidumbre sobre la posibilidad de no poder dejar de obsesionarse.

Verificación

El miedo a que ocurra una catástrofe que lleva a inspeccionar o comprobar una y otra vez.

Repetición

La necesidad de repetir determinadas acciones, palabras o gestos para neutralizar pensamientos.

Just right

El malestar aparece cuando algo se percibe como incompleto o “no del todo correcto”, sin que la persona pueda parar.

Simetría y Orden

La ansiedad y el malestar cuando ciertos objetos no están alineados o no siguen un patrón específico.

Acumulación

La necesidad de coleccionar o guardar objetos, de los que la persona no puede desprenderse.

Hiper-responsabilidad

El miedo de ser responsable de algún evento trágico, como muerte o accidente.

Sensoriomotor o somático

La incertidumbre provocada por la sensación de no poder dejar de notar algo relacionado con el cuerpo, como la respiración o el parpadeo.

Salud (Hipocondría)

El miedo o incertidumbre a desarrollar una enfermedad grave.

Existencial

Miedo o incertidumbre frente a cuestiones filosóficas y profundas sobre la vida o la muerte.

Religioso o moral (escrupulosidad)

El miedo intenso de haber transgredido normas religiosas o éticas.

Seguramente ya te hayas dado cuenta de que hay dos palabras que vuelven una y otra vez: miedo e incertidumbre. Y no es casualidad: la incertidumbre es el corazón del TOC, y aceptarla, aprender a convivir y relacionarnos con ella será nuestro punto de partida.

¿En qué puedo ayudarte?

Ofrezco un acompañamiento personalizado con un enfoque integrador para ir más allá del síntoma y comprender el sentido de esta sintomatología integrándola con tu historia. Mi objetivo es ayudarte a gestionar tus emociones y a trabajar con tus miedos, obsesiones y compulsiones, utilizando herramientas como la terapia cognitivo-conductual y el mindfulness.

Trabajaremos juntos para abordar casos como:

  • Tipos de TOC: Contaminación, daño, existencial, relacional, etc.
  • TOC Puro (sin compulsiones visibles), incluyendo manifestaciones como la fobia de impulsión.
  • TOC perinatal y en el posparto.
  • Trastornos relacionados: Acumulación, tricotilomanía y dismorfia corporal.
  • Comorbilidades: TOC asociado con depresión y procesos de duelo.

El camino hacia la sanación se centra en la Exposición con Prevención de Respuesta (EPR), que es el tratamiento de elección para el TOC. Vamos a ir paso a paso, a tu ritmo, desde una perspectiva que entiende el papel del trauma en tu historia.

Cuando quieras, empezamos. Mientras tanto, puedes leer más sobre miedos, obsesiones y compulsiones en el blog.

Te mando un gran abrazo.

Con cariño, Flor.

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El TOC no define quién eres, es solo una parte de ti.

No tienes que seguir luchando en silencio. Quiero que sepas que la recuperación es posible, que puedes volver a ser libre y que incluso con TOC, puedes y mereces ser feliz. ¿Hablamos?

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El TOC no define quién eres, es solo una parte de ti

No tienes que seguir luchando en silencio.
Quiero que sepas que la recuperación es posible, que puedes volver a ser libre y que incluso con TOC, puedes y mereces ser feliz.

 

¿Hablamos?

Los pensamientos y las emociones surgen y desaparecen. Algunos son más convincentes que otros. Normalmente esos sentimientos agitados nos inquietan tanto que haríamos cualquier cosa para que desaparecieran.

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